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31/8/09

LA VELÁ (dedicado a Álex)

De todas las fiestas cordobesas, la Velá es una de las más antiguas, aunque en la actualidad ya no obedece a fines de venta, pero sí que sigue siendo un acto conmemorativo de la aparición de la Virgen en el pozo, de ahí que a la plaza (y en general a toda la zona) se le llame "el Pocito".

La leyenda dice que en 1420 un joven que pasaba por el lugar, cuando éste no era más que campo y el pozo era un tramo de arroyo junto al cual había una higuera, se le apareció la Virgen informándole de que en esa higuera encontraría oculta su imagen, y que por ello sus aguas son milagrosas y curativas.
Se supone que, desde entonces, las gentes marcharon en peregrinación para beber las aguas y ver la imagen rescatada de la Virgen. En conmemoración a este hecho se construyó el pozo y el humilladero, y el santuario, nombre del barrio.

Se data del mismo tiempo el suceso del caimán, del que se cuentan muchas variantes de una misma leyenda, aunque al parecer fue traído por un cordobés emigrado en ofrenda a la Virgen, y sin embargo la leyenda dice que lo trajeron unas inundaciones y devoró a más de un lugareño, o que se enfrentó a él el joven que encontró a la Virgen y en la lucha perdió una pierna, pero tras matar al animal lo ofreció a la Virgen, etc.

El caso es a partir del día 8 de septiembre se celebra la Velá, coincidiendo con el patronímico de la Virgen de la Fuensanta, a la que se considera copatrona de la ciudad. También se conoce al evento como la Feria de la Campanita, por ser típica de ella la venta de campanas de cerámica o la feria de Nuestra Señora de la Fuensanta. Entre nuestros amigos y yo la llamamos la Velaílla, porque dura muy poco tiempo y es muy chica, con algunas actuaciones y eventos como maratones, etc. Es, sin embargo, un buen momento para visitar el Santuario y pasar algunas noches frescas tomando algo en la calle, sin temor a molestar y disfrutando del ambiente festivo, despidiéndonos de la fiesta cordobesa que, dicho sea de paso, empieza en abril y no termina oficialmente hasta este día. No está mal la cosa ¿no?

9/8/09

CIUDADES SLOW O PASEOS POR CÓRDOBA I

Dado que no podemos permitirnos viajar, en casa se nos ha ocurrido guiriguear un poco por Córdoba. Al fin y al cabo, ¿por qué no?: nos pasamos todo el año (algunos incluso más), de nuestra casa al trabajo y a los bares de turno, así que visitar los monumentos es, en el fondo, una novedad que ayuda a escapar de la rutina.

ACTUALIZADO: las fotos son de Refor, que también tiene su lado sensible, aunque él prefiera reservarlo para los pocos que lo conocemos de verdad.

1/8/09

CIUDADES SLOW

En esta noticia (ya sé que no es noticia, porque no es de hoy) se dice que han sido descubiertos unos restos de la Vía Augusta en la calle Alfonso XIII, durante las obras de saneamiento del alcantarillado. Concretamente se trata del decumanus maximus (nombre de la vía a su paso por la ciudad) en sentido perpendicular a la calle, cruzándose en ese tramo con el cardus maximus, lo que podría indicar la proximidad del foro (eso y la presencia del templo, claro).
No puedo abstenerme de opinar, a pesar de que en Córdoba siempre resulta polémico cada resto que aparece. La mayoría de los ciudadanos está harta de encontrarse con restos que paralizan y obstaculizan la construcción de cualquier edificio o las obras de saneamiento de cualquier trazado, y eso no puede negarse, es cierto. Sin embargo, ¿cuándo ha impedido un resto arqueológico la construcción de algo en Córdoba? Oyendo hablar a más de uno pareciera que Córdoba es una ruina arqueológica en la que nadie puede vivir, cuando lo cierto es que se trata de una de las ciudades más antiguas y fastuosas de Europa y apenas quedan vestigios de ello. Hablando en términos turísticos, de hecho a Córdoba le falta un recorrido en condiciones y una verdadera ruta en la que se pueda apreciar, no ya el esplendor de la antigua capital de la Subbética, sino el de emirato y califato musulmanes.
La prueba más feaciente - y triste- de ello ha sido y será el palacio de Cercadillas, que podría probar hasta qué punto Córdoba fue un referentedurante el periodo de la cristianización del Imperio Romano, con el obispo Osio, a principios del siglo IV d.C. (sigo la teoría de Ramón Corzo, no la oficial que data el palacio en la época del emperador Maximiano). Se trata de un edificio martirial dedicado a San Acisclo, construído por orden del obispo Osio, el hombre más influyente y poderoso del mundo conocido, después del propio emperador Constantino I, y cordobés. Esta construcción supuso un modelo para otras del mismo estilo en España.
Su importancia para poder escribir la Historia de la ciudad (y de nuestra civilización) está fuera de duda, porque este edificio nos contaría más que muchas crónicas de la época, a menudo tan poco fiables como lo fue la Arqueología en sus inicios. Desde el punto de vista turístico, podría suponer un buen enclave que promocionar, quizás a la altura de Medina Azahara y, sin embargo, más del 60% del total fue destruído para albergar las obras del AVE en 1991 .
Una no pretende afirmar que no es beneficioso el AVE para la ciudad, pero ¿no se podía haber hecho una excepción con semejante yacimiento y buscar otro lugar para la estación? Se ha perdido mucho; la Historia es muy frágil, a nada que uno se descuida la memoria es polvo y lo que un día fue, ha pasado a no existir. Es un error pensar que evolucionar y progresar significa destruir y sacrificar: el verdadero progreso es integrar.